Sitio Histórico de La Gomera: “La Cueva de Guahedum”, en San Sebastián de La Gomera.
En este lugar de la Cueva de Guahedum y su entorno, en el municipio de San Sebastián de La Gomera, se desarrollaron los hechos que cambiaron el rumbo de la historia insular en 1488. La Cueva de Guahedum, por la que se ha incoado expediente BIC por el Cabildo de la citada isla, formaba parte del primitivo poblado gomero de cuevas en esta zona de Guahedum, siendo esta cavidad, la que mejor se conserva actualmente de dicho poblado. Este añadido que multiplica el valor del conjunto, subraya la necesidad de protección de este “Sitio Histórico” como Bien de Interés Cultural, al que se añade una importante estación de grabados rupestres en el pequeño núcleo de población que hoy se denomina La Degollada de Peraza.
SU SIGNIFICACIÓN HISTÓRICA.- El paraje de Guahedum, y específicamente La Cueva de Guahedum, en La Degollada de Peraza (San Sebastián de La Gomera), tiene una gran relevancia para la comunidad insular, porque en su entorno se inició en 1488 uno de los acontecimientos más importantes en la historia de La Gomera: el cuarto y último levantamiento de las comunidades indígenas de dos cantones, que daría lugar a su vez, a la imposición definitiva del señorío de los Peraza en 1489. El señorío de La Gomera pervivió oficialmente hasta 1812 (323 años). Por otro lado, disponemos de información contrastada, con dataciones radiométricas, de que por lo menos desde los siglos I-II d.C., las antiguas comunidades gomeras estaban asentadas en la isla de forma estable, procedentes originalmente del norte de África. Estos cerca de mil quinientos años de historia cambian completamente su rumbo con la llegada del señorío a La Gomera: las instituciones indígenas de carácter territorial, desaparecen de golpe. Tanto la tradición oral como la documentación escrita y la bibliografía coinciden en localizar en esta zona, y particularmente en La Cueva de Guahedum la muerte de Hernán Peraza el Joven, y el inicio del levantamiento gomero.
CUEVA HISTÓRICA Y YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO.- A la dimensión histórica de este lugar se suma el hecho de que también se trata de un yacimiento arqueológico. El pequeño conjunto arqueológico está formado por una estación de grabados rupestres ejecutados sobre un grueso lienzo basáltico y una oquedad natural con buenas condiciones de habitabilidad abierta a muy poca distancia sobre el mismo lienzo. La cueva, de 5,00 x 4,20 metros, formó parte de un antiguo asentamiento emplazado en la cabecera del Barranco de Los Cocos-Juan de Vera-El Cabrito. Ambas unidades arqueológicas se sitúan en la cabecera del Barranco del Cabrito, al SO de la Montaña de la Vegueta, zona de Guahedum, hoy conocida como La Degollada de Peraza (término municipal de San Sebastián). El yacimiento se sitúa a 95 metros SE -en línea recta- de La Degollada de Peraza y a 20 metros por debajo de la Carretera General del Sur. Los grabados son incisos y rayados, teniendo como motivo líneas rectas entrecruzadas y formas geométricas. También hay paneles sueltos, más recientes, en el entorno inmediato, donde se distinguen palabras de tipografía subreciente. El panel principal se encuentra sobre un soporte fijo, midiendo 1,60 x 2,20 metros, y está elevado a 1,20 metros sobre la superficie del terreno. En su flanco derecho y directamente asociada está La Cueva de Guahedum. La directa vinculación cavidad-grabados, habitual en muchas ocasiones en la isla, multiplica sin duda la calidad patrimonial del lugar. El acceso de la cueva fue tapiado con un paramento de piedra labrada entre los años 40 y 60 del siglo XX, lo que la convierten en un espacio perfectamente acotado.
LOS HECHOS HISTÓRICOS QUE ACONTECIERON EN EL LUGAR.- Hernán Peraza “El Mozo” llega a La Gomera en 1477, al recibir el señorío de esta isla de su madre, Inés Peraza de Las Casas, señora titular de las Islas Canarias conquistadas hasta ese momento (1452 a 1474). Tras establecerse cerca de la desembocadura del Barranco de San Sebastián renueva el llamado “Pacto de Colactación” que ya su abuelo Hernán Peraza “El Viejo”, había contraído con los indígenas del bando de Ipalán. Tras diez años de abusos señoriales que provocaron tres tentativas anteriores de levantamiento, el europeo acaba por quebrantar los principios esenciales de este pacto de hermanamiento manteniendo relaciones incestuosas con una mujer de su propio bando: Iballa. Incumplía así una regla exogámica fundamental que observan las relaciones de parentesco tribales, pues la supervivencia del grupo dependía de ello. Peraza, que interpretó dicho pacto en términos tardomedievales, como algo similar a un vasallaje, fue inútilmente advertido. Así, un grupo colegiado de notables isleños se reúnen para enjuiciar a Peraza, que es, de algún modo, condenado. El hombre indicado para llevar a cabo la sentencia es Hautacuperche, equiparable al “hombre mascota” del mundo amazigh norteafricano o individuo que gozaba según los indígenas del favor divino.
Siguiendo la documentación histórica, el 20 de noviembre de 1488 Hernán Peraza se dirigía desde sus tierras “de pan sembrar” de Seima hacia La Villa, cuando hizo una parada en las cuevas del Pago de Guahedum. En esta cueva se había dado cita con la nativa anteriormente nombrada. Y aunque según los textos escritos no queda muy claro, si la intención de los gomeros era prenderlo o ajusticiarlo, en su exterior Hautacuperche da muerte al señor de la isla. Tras el deceso de Peraza los gomeros dan por roto el pacto, que se resume con la conocida exclamación: “Ya se quebró el gánigo de Guahedum!”. Después de este acontecimiento el levantamiento es guiado por Hautacuperche hasta La Torre del Conde con la intención de asaltarla y expulsar de la isla a los europeos allí asentados. Durante dicho asalto muere Hautacuperche, por lo que los rebeldes, interpretando el abandono de la protección divina, huyen refugiándose en territorios sagrados tales como El Alto del Garajonay. Meses más tarde, ya en 1489, llega a la isla Pedro de Vera, gobernador de Gran Canaria, que acude en ayuda de la viuda del señor, Beatriz de Bobadilla, con un cuerpo militar de 400 hombres. Muestra de ello es la carta emitida desde Medina del Campo el 4 de marzo de 1489 firmada por La Corona, ordenando su ayuda.
La represión ejercida por Pedro de Vera y Beatriz de Bobadilla vino a suplir el papel del resultado de una conquista militar de la isla, incluyendo un cuantioso beneficio económico por la venta de una parte de la población gomera esclavizada. Poco después ambos personajes se verían envueltos en un proceso legal, denunciada la brutalidad de los hechos ante la Corona de Castilla por el obispo de Canaria. Esta sanción, que implicó el episodio más sangriento de la conquista de Canarias, marcó la memoria colectiva de tal forma que la tradición oral de la comunidad gomera la guarda hasta el día de hoy.
INCOACIÓN DEL EXPEDIENTE DE BIEN DE INTERÉS CULTURAL.- Por resolución de 4 de julio de 2026 de la Presidencia del Cabildo Insular de La Gomera, se ha acordado incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Histórico a favor de “La Cueva de Guahedum”, y someter el expediente a un periodo de información pública.
Fuentes:
DOMINIK WÖLFEL, Josef (1933): “Los Gomeros vendidos por Pedro de Vera y Dña. Beatriz de Bobadilla” en El Museo Canario, n.º 1. Las Palmas de Gran Canaria.
NAVARRO MEDEROS, Juan Francisco (1992): Los gomeros. Una prehistoria insular, Dirección General de Patrimonio Histórico. Viceconsejería de Cultura y Deportes, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
Comentarios
Publicar un comentario
¿Qué opinión te merece el artículo? Se agradece dejar un comentario...
Síguenos también: www.instagram.com/guadamoxete2025