Valle de Güímar: La familia guanche de doña Lisa Gherardini 'La Gioconda'.


Lisa Gherardini o "Mona Lisa" (que significa "Señora Lisa" en italiano, derivado de Monna Lisa, una contracción de Madonna Lisa), pero más conocida como La Gioconda, nació en Florencia (norte de Italia), el 15 de junio de 1479 y murió el 15 de julio de 1542, a los 63 años de edad en su ciudad natal. Fue sepultada en el convento florentino de Santa Úrsula. 

Según sus biógrafos, la Gioconda ingresó en aquel monasterio cuatro años después de quedarse viuda, donde ya era monja su hija Marietta. Genealogistas italianos aseguran que existen otros descendientes de la señora Gherardini, como fueron Natalia e Irina Strozzi, y además dos varones.

Copia del retrato de La Gioconda expuesto en el Museo del Prado (Madrid),
obra del Taller de Leonardo da Vinci.

DATOS BIOGRÁFICOS DE LISA GHERARDINI.- Doña Lisa Gherardini era hija del matrimonio formado por Anton di Noldo Gherardini y Lucrezia del Caccia, pertenecientes a la familia Gherardini di Montigliari, una de las muchas familias aristocráticas que habitaban en la poderosa ciudad toscana de Florencia. Era de un linaje ilustre y antiguo, pero para aquellos tiempos la familia se encontraba venida a menos, con una influencia política inferior. Aún así, mantenía un estatus de vida más que acomodado, gracias sobre todo a sus posesiones rurales y a las rentas que les proporcionaban las actividades agrícolas y ganaderas en la zona de La Toscana.

La Plaza de la Señoría de Florencia. 
Obra de Giuseppe Zocchi (1744).

A la edad de quince años (1495), la joven Lisa fue prometida en un matrimonio concertado con el señor Francesco di Bartolomeo del Giocondo, un exitoso mercader de la ciudad de mucha más edad que ella. Dedicado al comercio de textiles y sedas, Francesco se encontraba viudo de un primer matrimonio y le llevaba catorce años con la joven Lisa. A pesar de la alta diferencia de edad, el matrimonio parece ser que fue muy bien avenido, tal vez feliz, teniendo, como hemos comentado, un total de cinco hijos (dos varones y tres hembras). 

Mientras que Lisa mejoró su estatus social, gracias al floreciente negocio de su marido, pero por su parte su marido Francesco se benefició del prestigio del apellido Gherardini de la familia de su esposa, estableciéndose el matrimonio en Florencia como una familia de clase acomodada.

Respecto a la persona de doña Lisa Gherardini, pasó el resto de su vida en su Florencia natal, centrada en su vida doméstica de acomodada aristócrata, cuidando a su prole y a su marido Francesco. Este llegó a ocupar diversos cargos como funcionario en el gobierno de la ciudad. La que fuera en tiempos la bella y enigmática Mona Lisa falleció en el verano de 1542, como hemos dicho en un convento, a causa de la peste, si bien Lisa sobrevivió a su marido.

UN HERMANO DE LISA GHERARDINI SE ESTABLECE EN TENERIFE.- Esta famosa dama florentina era, en efecto, hermana de Giovanni Albertos di Noldo Gherardini (aunque en español, fue más conocido como Juan Albertos Guiraldín), unos años más viejo que la modelo de Leonardo da Vinci. Dedicado al comercio marítimo como era vieja costumbre familiar de los Gherardini, el florentino hermano de la Mona Lisa, relacionado hasta entonces con la ciudad de Sevilla, decidió establecerse en Tenerife poco después de la conquista de la isla (1496) atraído por el auge que estaban experimentando las islas Canarias en el contexto europeo debido, principalmente, a la comercialización del azúcar.

Giovanni Albertos nació aproximadamente en el año 1477, también en la ciudad de Florencia, en la Toscana italiana, y como hemos comentado, siendo su padre, Antonio María Gherardini Casciani, que tenía 39 años y su madre, Mona Lucrezia del Caccia, que tenía 28 años. 

Según ha podido estudiar el investigador güimarero Miguel Ángel Gómez, Juan (o Giovanni) Albertos Guiraldín había llegado a las islas Canarias alrededor del año 1510, procedente de Cádiz, donde estaba avecindado. Viene a Tenerife como factor y apoderado de los hermanos florentinos Giovanni y Piero Rondinelli, que eran mercaderes asentados en Sevilla y Cádiz, estableciéndose inicialmente en Garachico. 

Giovanni se casó en Tenerife con Leonor Viña Negrón en el año 1520. Fueron padres de por lo menos cuatro hijos y cuatro hijas. Fijó su residencia en Tenerife, en donde arrendó en las localidades de Güímar y Adeje dos vastos ingenios de la floreciente industria cañamelera. Murió en 1554, en Candelaria a la edad de 78 años.

Según explica Miguel Rodríguez Díaz de Quintana (diario La Provincia 19.08.2018), Giovanni (o Juan) destacó como uno de los mercaderes más importantes de la colonia ligur asentada en Canarias, el negocio del azúcar lo desarrollaba entre las islas de Madeira, Tenerife y La Palma, incluyendo también en sus transacciones mercantiles los paños, el aceite, la cera, la miel, el trigo y la cebada. 

Juan Albertos Guiraldín va, pues, a destacar desde los primeros momentos como un negociante activo, involucrado en numerosas y variadas actividades: compra azúcar a los productores, mercadea  con  ropa, cereales,  pez  y  otros  productos de Tenerife,  aunque  muestra  un  gran  interés  por establecerse en el Valle de Güímar, pues inicia una intensa actividad para conseguir datas y comprar tierras en la isla de Tenerife.

Foto de Alécio de Andrade con La Gioconda del Museo del Louvre (París)
(Colección del Centro de Fotografía Isla de Tenerife).

La historia de este personaje y su familia está contada en el libro Una hacienda azucarera del siglo XVI: el heredamiento de Güímar, cuyo autor es el citado investigador güimarero Miguel Ángel Gómez que trata de la historia canaria de la familia de doña Lisa (o la Gioconda, por el apellido de su esposo, Francesco del Giocondo), que fue publicado en 2018. Doctor en Historia, Gómez se topó con los Gherardini mientras investigaba un ingenio de azúcar del valle de Güímar, en la dorsal sureste de Tenerife.

En Tenerife el florentino en 1520 contrajo matrimonio con una tinerfeña de ancestros también italianos, Leonor Viña Gallegos, que era hija del comerciante genovés establecido en el Archipiélago, conquistador de Tenerife y uno de los navieros de la expedición de conquista, Mateo Viña Negrón, quien incluso, encontrándose residiendo en el Puerto de Santa María, participó en la financiación para dicha conquista. Este gesto económico como socio de Alonso Fernández de Lugo, le situó entre la élite social y mercantil de la primera sociedad colonial asentada en Tenerife. Conseguirá, además, la mayordomía de la Virgen de Candelaria, lo que le permitirá tener un papel relevante en las fiestas y celebraciones relacionadas con la Virgen.

La privilegiada situación de las colonias genovesa y florentina de Canarias en aquellos inicios les aseguraba regentar cargos de importancia en la administración y en los regimientos de sus cabildos, sobresaliendo las regidurías perpetuas que luego pasaban de padres a hijos.

La Gioconda por Leonardo da Vinci (1503-1519).

El 26 de noviembre de 1514 recibe una data en San Cristóbal [de La Laguna] de un solar de 2 fanegas para hacer casa, tienda y huerta. Es una data hecha al mismo tiempo que otras dos iguales y colindantes para Benito Negrón y Pedro Cordero. Lindaba por delante con el camino real, por detrás con solar de Pedro de Vergara y por su costado con el solar de Benito. La vendió en 1516 a Benito Negrón.

En su voluntad de hacer una casa en Tenerife, en 1517 Guiraldín pide y se le otorga un solar de 120 pasos en la villa de Arriba, en San Cristóbal de La Laguna, lindando con la calle real y casa pajiza y corral de Juan de Medel, que en 1519 ya estaba construida.

Desde ese mismo año empieza a intentar tomar en arrendamiento los ingenios que D. Francisco de Vargas, Tesorero Real, tenía en Güímar y en Adeje, para ello lo encontramos otorgando poder a Juan de Torres, un socio con el que terminará emparentando, para que intente la transacción del arrendamiento, incluso la posibilidad de compra de dichos ingenios azucareros.

El 22 de febrero de 1522 obtiene una data de “100 fanegas de tierras en Agache, linda por una banda con la subida de alcance a la majada de Anocheza hasta la cueva de Arbença, e de la otra banda la fuente que se dice de Pablo el canario, por arriba el pinar”. Según cuenta Gómez, en 1557 todavía la tenía y la utilizaba para su ganado ovino. El 24 de octubre de 1557 se le concede otra data de 300 fanegas entre Candelaria y el ingenio de Güímar, que finalmente traspasó a su hijo Antón Albertos en 1543.

En los documentos notariales del ingenio del Valle de Güímar aparecía un tal Giovangualberto Giraldin como representante de la explotación entre 1512 y 1548 del ingenio de Güímar (que se situaba en el actual barrio de Güímar de Arriba o San Juan). A Miguel Ángel Gómez, el personaje no le llamó la atención por un apellido que ya había sido castellanizado sino por “todo el tiempo pasado al frente del ingenio”: “Treinta y seis años en los que además de desarrollar una importante actividad comercial en la isla, se casó con Leonor Viña, la hija de un genovés que cofinanció las conquistas de Tenerife y La Palma, y tuvo mucha relación con el mundo aborigen, llegando a ser patrono de la virgen de Candelaria que los guanches de la zona veneraban”.

Escudo de armas de la familia florentina de los Gherardini.

Por su parte, su esposa Leonor Viña Negrón había nacido en 1503, en Tenerife, como hija del Conquistador de Tenerife Mateo Viña y Catalina de Gallegos. Se casó en 1520 con el citado mercader Giovanni Albertos en Tenerife. Fueron padres de por lo menos tres hijos y tres hijas. Estos descendientes fueron los siguientes:

María Gherardini (n. hacia 1522 y f. fecha desconocida). Ana Camila Albertos Geraldín (n. hacia 1527  y f. fecha desconocida). Juan Bautista Gherardini (n. hacia 1528 y f. fecha desconocida). Francisco Gherardini (n. hacia 1530 y f. fecha desconocida). Agustín Alberto Geraldín (n. hacia 1531 y f. fecha desconocida). Juliana Gherardin (n. hacia 1532 que murió en 1582 sin sucesión).

Este mercader florentino, por tanto, tuvo de su legítimo matrimonio una descendencia que se encuentra hoy muy repartida por las islas, sobresaliendo entre ellas la familia Machado de La Orotava y la de Jaques de Mesa en Gran Canaria. 

Entre los múltiples negocios en que Juan Albertos Guiraldín se vio involucrado destaca, porque ocupó gran parte de su vida, la gestión al frente del ingenio y heredamiento de Güímar, una hacienda que se formó de una data otorgada por el Adelantado el 28 de febrero de 1500 a los hermanos italianos Juan Felipe y Blasino Piombino para plantar cañas y construir un ingenio de azúcar y que después de cuatro años de trabajo e inversiones tuvieron que renunciar en el Tesorero de la Corona, don Francisco de Vargas. 

De nuevo en 1512, Guiraldín toma el arrendamiento del ingenio y tierras de Güímar, que va a tener de forma continuada durante los siguientes treinta y seis años. En principio no queda constancia del tipo de contrato ni la forma en que Juan Albertos tiene la hacienda, si es a partido o a renta. Según Miguel Ángel Gómez solamente hay constancia de que a partir de 1519 la tomó a censo perpetuo junto con el heredamiento que don Francisco de Vargas poseía en Adeje. Al mismo tiempo que tenía arrendado el heredamiento de Güímar y el ingenio de Adeje, entre otras cosas, comerciaba con la pez de las cumbres de Güímar, y además había formado compañía con Pedro de la Nuez para explotar la hacienda de Daute.

Imagen de San Juan que se conserva 
en la ermita de Güímar de Arriba.

También hacia el año 1530 se comienza la construcción de una ermita que Guiraldín pone bajo la advocación de su patronímico junto al ingenio de Güímar, sería la ermita de San Juan, todavía existente en Güímar de Arriba, que daría nombre al actual barrio de San Juan en la parte alta de Güímar. Por ello, es muy probable que, dado su nombre, a don Juan Albertos se deba el patronazgo y la advocación de esta ermita, como fundador de la misma, donante de su solar y, seguramente, de la imagen titular, según señala el Cronista Octavio Rodríguez Delgado. 

Al dejar el Ingenio de Güímar, las actividades comerciales de Juan Albertos se van a reducir y limitar a las explotaciones agrícolas y ganaderas que seguía manteniendo en el Valle de Güímar y en Agache; también en La Laguna, junto a las laderas de San Lázaro y en Tacoronte. 

En enero de 1565, Juan Albertos Guiraldín otorga su testamento por estar enfermo. Manda ser enterrado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción, en La Laguna. Nombra albaceas a Leonor Viña, su mujer, a Bernardo de Cuevas (segundo marido de Catalina de Gallegos, su suegra) y Agustín Albertos, su hijo. Los herederos eran Agustín Albertos, Juan Bautista, Francisco, María Albertos y Camila Albertos. A finales de 1565 otorga otro testamento ante Francisco Márquez, que ratifica el anterior.

Fachada actual de la Ermita de San Juan, en Güímar.

COMO SE LLEGÓ A CONOCER EL ORIGEN DE ESTA FAMILIA EN TENERIFE.- Al respecto del estudio de esta familia en Tenerife, interesa destacar que el citado investigador güimarero Miguel Ángel Gómez Gómez descubrió la conexión florentina de Giovangualberto por los hermanos Rondinelli, que desde la ciudad-Estado italiana lo habían enviado a Occidente en busca de nuevos mercados. El apellido Giraldin se parecía al de la también florentina Lisa Gherardini, pero eso no le hizo sospechar en principio un vínculo entre los dos. “Se me hizo la luz cuando volví a ver el apellido tres o cuatro años después, esta vez en unos documentos de los hijos de Giovangualberto con Leonor en los que se ponían de acuerdo para viajar a Florencia a recuperar el patronazgo de varias capillas de la ciudad”.

Según explica Francisco de Zárate (El Diario.es 18.04.2019), el investigador güimarero contactó entonces con Giuseppe Pallanti, autor del libro Monna Lisa, mulier ingenua, quien le confirmó la existencia de Giovangualberto, un hermano de la Gioconda, que se había ido de Florencia sin dejar rastro documental. Pero la prueba definitiva la encontró en el archivo florentino: las capillas cuyo patronazgo buscaban recuperar los hijos de Giovangualberto eran las de la familia de la Gioconda. “La información que no me dio el padre, me la dieron los hijos”, señala Miguel Ángel Gómez.

TAMBIÉN HUBO UN HIJO EXTRAMATRIMONIAL.- Otra descendencia destacada del mercader cañamelero Giovangualberto que ha llegado hasta nuestros días procede de un hijo natural que tuvo el florentino en Madeira con una mujer posiblemente de origen guanche, hacia el año 1500, cuando todavía no se había asentado en Tenerife. El fruto de aquel devaneo fue el nacimiento de Antón Albertos Geraldini, (nacido en Madeira, en efecto, hacia el año 1500 y fallecido violentamente en Candelaria en 1554), que luego se estableció con su padre en los ingenios del sur de Tenerife (Güímar y Adeje), en donde se unió en matrimonio con la nativa guanche, Francisca Pérez González, hija de los guanches bautizados Pedro González y María Hernández. 

Su padre, en efecto, lo incorpora a las labores de dirección del ingenio de Güímar y es apoderado suyo en numerosas ocasiones. La conclusión que se puede obtener de los documentos, según Miguel Ángel Gómez, es que era hijo natural de Juan Albertos Guiraldín, de una relación que nos es desconocida pero que acompaña a su padre durante toda la vida y en sus negocios. 

Su padre le cede la administración de numerosos terrenos en el Valle de Güímar, en concreto, en Candelaria y en El Melozar (paraje situado entre Güímar y Arafo), incluso una data que recibió en Agache, como hemos visto; por otro lado, Francisca aportó unas tierras que tenía en Güímar, en la zona de Chacaica. 

Este matrimonio aconteció en Candelaria en el año 1544 con la mencionada guanche Francisca Pérez, que a juzgar por la dote que aportan al matrimonio los padres de la contrayente, su situación económica debió ser bastante desahogada.

Según el Heraldrys Institute of RomeAntón Albertos, en efecto, fue Alcalde Real de Candelaria, Maestre de Campo de la Coronelía de Güímar, y junto con su esposa Francisca Pérez, fundaron una capellanía en la iglesia de Candelaria. 

Este matrimonio tuvo tres hijos (un varón y dos mujeres): Juan Albertos, que llegó a ser Capitán de Infantería del Tercio de La Laguna en 1626 y primer Patrono de la Capellanía de Candelaria instituida por sus padres. Contrajo matrimonio en la Parroquia de los Remedios de La Laguna, el 28 de Noviembre de 1588, con Doña María de Mesa. 

Luisa Albertos, que se desposó con Francisco González, de origen portugués, y María Albertos, que no tomó estado. 

En el momento de fallecer, Antón Albertos Geraldini tenía 54 años, y al ser todos sus hijos aún menores de edad, su mujer Francisca Pérez pidió la curaduría sobre los hijos, para la administración de sus bienes, tal como consta en escritura pública firmada el 9 de octubre de 1554 ante el escribano de La Laguna Gaspar Justiniano, saliendo como fiador Antón Hernández.

Al mismo tiempo hizo inventario de los bienes que le quedaron de su marido Antón Albertos, y ante el mismo escribano, señala algunos de los bienes de su difunto esposo, los cuales eran:

Una casa de piedra y teja, con su colgadizo en Candelaria, ocho fanegas de tierra en el Melozar, 30 fanegas que disputaba con Leonor Viña en Güímar, 8 marranas, 5 vacas, 5 becerros, 2 asnos mansos, 2 burras salvajes, 2 borricos, una yunta de un buey y un novillo de 2 años, 200 colmenas en el Mocanal y numerosas deudas pendiente de cobro.

ANTÓN ALBERTOS GUIRALDÍN, EL PRIMER ALCALDE REAL DE CANDELARIA.- Antón, en efecto, llegó a ser el primer alcalde pedáneo de Candelaria, con jurisdicción en todo el ámbito parroquial de Santa Ana y San Pedro, en cuya jurisdicción vivía muy relacionado con la colonia guanche del Valle de Güímar. 

Según Octavio Rodríguez Delgado, Cronista oficial de Candelaria, la antigua Alcaldía Pedánea de la comarca, creada probablemente después de que lo fuese el Medio Beneficio Curado de la misma, en 1533, abarcaba a los actuales términos municipales de Candelaria, Arafo, Güímar y Fasnia. Su capital estuvo primero en Candelaria, hasta que en 1630 pasó a Güímar, al igual que la parroquia y el Tercio de Milicias. 

En efecto, el primer alcalde real de Candelaria fue Antón Albertos desde 1554, como hemos comentado, figurando como “alcalde del término de Candelaria” y maestre de campo de Milicias.

En esa época, en efecto, hay que señalar que el lugar de Candelaria compartía alcaldía pedánea (dependiente del Cabildo de La Laguna) con los pueblos de Arafo, Güímar y Fasnia desde mitad del siglo XVI hasta bien entrado el siglo XIX, en el que los diferentes municipios fueron escindiéndose. 

Fue, por tanto, alcalde real de Candelaria hasta que murió trágicamente a finales de julio del año 1554, como consecuencia de una lanzada propinada por el guanche Antonio González (hijo de Alonso González y Catalina Gaspar), siendo enterrado en la cueva de San Blas, en el pueblo de Candelaria. 

El agresor, como resultado de la acción tuvo que huir a La Gomera, donde fue apresado. Algunos años después, los hijos de Antón Albertos, ante los escribanos Sancho de Urtarte y Juan de Alzola, lo perdonan públicamente para que pueda volver a Tenerife. En agosto de 1579, la hija de Antón, Luisa Albertos, perdonaría al agresor por aquel homicidio, por el que tuvo que mantenerse escondido durante veinticuatro años.

Siendo alcalde, en efecto, sufre un atentando, pues durante una trifulca le arrojaron a la cabeza un arma de defensa guanche llamado banot y de las graves heridas murió en el verano de 1554. El autor de la disputa y homicidio, Alonso González, que además era su consuegro y del que se decía que era nieto del legendario Mencey Pelinor, rey que fue de Adeje, huyó luego a La Gomera para evitar el castigo de la Justicia.

Antón Albertos Guiraldín tuvo tiempo, eso sí, para dejar una descendencia que se extiende hasta nuestros días. El apellido que esta segunda rama familiar transmitió a sus descendientes fue el de Albertos, que al ir entroncando con otras familias hoy son muchos los Rodríguez, Cartaya, González, Díaz-Flores y Gómez que se extienden por las Islas, especialmente en Tenerife y Gran Canarias, y que se enorgullecen de traer genes de aquella histórica familia florentina, emparentada con La Gioconda, inmortalizada por el genio de la pintura renacentista llamado Leonardo da Vinci.

Para el investigador Gómez esta parte guanche de la historia fue más fácil de reconstruir. En los documentos notariales también se hacía mención de un tal Antón Albertos, un hijo natural que, antes de casarse con Leonor, Giovangualberto tuvo con una nativa de Tenerife. “Lleva el apellido Albertos porque Giraldín lo reconoce, Antón Albertos trabaja con su padre y llega a ser el primer alcalde pedáneo de Candelaria, de mucho prestigio en la comunidad guanche”, según explica Gómez.

Retrato de Lisa Gherardini.

De manera, pues, que el guanche-florentino Antón Albertos Guiraldín comparte, además, su primer nombre con su abuelo florentino Anton di Noldo Gherardini, padre de la Gioconda y de Juan Albertos Gherardini. 

RELEVANCIA ACTUAL DEL APELLIDO 'ALBERTOS'.- Con el apellido 'Alberto' o 'Albertos', en Canarias ha habido entre 25 y 30 generaciones de descendientes de Giovangualberto, entre los de su pareja guanche (extramatrimonial) y los de la genovesa (por su matrimonio con Leonor Viña). Uno de los descendientes actuales de la guanche es Calixto Alberto de León, que conoció a Miguel Ángel Gómez mientras buscaba información sobre un abuelo de Fuerteventura. “Me dijeron que fuera al archivo del Instituto de Estudios Canarios (IECAN) y ahí me encontré con Miguel Ángel [Gómez], que me habló por primera vez de mi antepasado florentino”, indicó Calixto a la prensa canaria.

Ayudado por el investigador Gómez y desarrollando una auténtica labor de genealogista, Calixto ha reconstruido un árbol de cinco siglos gracias al que todos los 'Alberto' de su entorno familiar han conocido su pasado guanche-florentino. “Empecé esto en el 2004, todas las tardes cazando datos en el IECAN, dos años muy fuertes que valieron la pena: en el 2006 reuní a toda la familia en Fuerteventura y se los presenté”, recuerda. En Güímar, dice Calixto, quedan muchísimos 'Albertos' y 'Alberto'. A lo largo de la historia española de la isla de Tenerife, por tanto, han habido alcaldes, curas, y militares con la sangre florentino-guanche de este apellido. 

Según el INE, en la actualidad, llevan en toda España el apellido Albertos, como primer apellido: 1.557 personas y como segundo: 1.485 personas. Los cuales representan el 0,17 por mil de toda la población española que se encuentra residiendo en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Por su parte, la variante Alberto, figura como primer apellido en 2.189 personas y como segundo apellido lo ostentan 2.158 personas. En este caso, está representado en el 0,61 por mil de la población de Santa Cruz de Tenerife.

Pedro R. Castro Simancas, 19.02.2026.
Festividad de San Barbado de Benevento.

Fuentes:

GÓMEZ GÓMEZ, Miguel Ángel (2006): "Juan Alberto Guiraldín, un mercader florentino en el panorama azucarero tinerfeño" en Coloquio de Historia Canario-Americana (año 2004), Ed. Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria, 2006.

GÓMEZ GÓMEZ, Miguel Ángel (2018): Análisis histórico de una hacienda azucarera del siglo XVI: El Heredamiento de Güímar (Tenerife)Le Canarien Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 2018.

¿Sabes quien era la Mona Lisa? Conoce la historia de esta mujer en Selecciones Reader's Digest, México, 20 de mayo de 2020.

RODRÍGUEZ DELGADO, Octavio (2020): Relación de Alcaldes del Municipio de Candelaria, Ayuntamiento de Candelaria, 1 de enero de 2020, en línea www.candelaria.es.

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