La arquitectura de Lanzarote estudiada por Juan Ramírez de Lucas, el último amor de García Lorca.

 
Juan Ramírez de Lucas.

La editorial Seix Barral ha publicado el pasado 21 de octubre el libro 'Recuerdos. Breve historia de un amor', las memorias del joven manchego que compartió con el poeta García Lorca en sus últimos meses antes de su partida a Granada. La publicación del libro coincide con el estreno del largometraje 'La voz quebrada', sobre la historia de amor de Ramírez de Lucas y Lorca, que llegó a los cines el 16 de octubre de este año. Por ello, traemos, pues, esta historia a este Blog, por la interesante y casi desconocida relación humana y profesional que Ramírez de Lucas tuvo con Canarias, en particular con Lanzarote y con César Manrique, desde los años 70 del siglo pasado.

Juan Ramírez de Lucas (Albacete 1917-Madrid 2010), en efecto, fue periodista, escritor y crítico de arte. Era colaborador asiduo en publicaciones nacionales e internacionales especializadas en arte y arquitectura, en los que destaca su trabajo de crítica de la arquitectura y el arte popular. Entre los premios recibidos por su labor destaca el de Colegiado de Honor del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España.

Juan Ramírez de Lucas.

Durante muchos años fue crítico de arte de la revista Arquitectura del Colegio de Arquitectos de Madrid, de arquitectura del diario ABC y de la revista Arte y Cemento de Bilbao.

Algunos datos sobre su vida.

Nacido, en efecto, en Albacete, en 1917, en el nº 9 del Paseo de Alfonso XII que luego sería Paseo de la República, después de José Antonio y ahora de La Libertad. Aunque el nombre de la calle sea sólo una anécdota, es la mejor metáfora de la historia de la España en la que a Juan Ramírez de Lucas le tocó vivir. Al hilo de esos cambios del callejero de su ciudad natal, motivados por los acontecimientos históricos de España, nuestro protagonista ha de ir concibiendo su vida y la manera en que quiere que la conozcan los demás, señala Concha Vázquez.

Federico García Lorca.

Siguiendo la biografía escrita por Concha Vázquez Sánchez en el Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha, ella recuerda: "Yo conocí a aquel Ramírez de Lucas que volvía a reír -como le pidiera Federico en su última carta- al principio de los años 90. [...] Era un hombre cordial e irónico, culto, muy culto, que desgranaba anécdotas de sus entrevistas con Luis Rosales, con Benjamín Palencia, Dalí, Neruda o Francisco Nieva sin sentirse importante. Ahora diría de él que Ramírez de Lucas era un hombre al que se le notaban igual los asombros (cuando venía a Toledo hablaba con fascinación de cada cosa que miraba) que las desilusiones (si entendía que su proyecto no era algo grande para los demás se decepcionaba mucho)."

Según esta biógrafa, desde pequeño sintió una gran afición por el teatro -tenían en casa un teatrillo y Juan diseñaba telones, iluminación-… y por los belenes, que montaba en casa junto a sus hermanos. Cuando va a Madrid a estudiar Administración Pública, siguiendo los deseos de su padre, no tarda en compaginar esta carrera -que no le gusta- con actividades que satisfacían su vocación artística. El Madrid republicano era para el joven de 18 años que llegaba de Albacete un estímulo de libertad. Se apunta a una academia de dibujo y va mucho al teatro. Será así como un día acude a los ensayos de "Peribáñez y el Comendador de Ocaña" que la directora teatral Pura Ucelay (1883-1972) preparaba con el club Anfistora y es ella quien le presenta a Federico García Lorca, que es ya un escritor de renombre, 20 años mayor que él.

Nace entre ellos una relación amorosa, y más tarde Lorca quería que Ramírez de Lucas lo acompañara a México en donde los esperaba la actriz española Margarita Xirgu y donde el poeta tenía planes de teatro que habrían hecho de Juan un actor en América. Al ser menor de edad (contaba con 19 años), Juan necesitaba un permiso paterno que no consiguió, por lo que no se pudo producir el viaje a México, y los hechos se sucedieron del modo que es bien conocido en aquel verano de 1936. Ramírez de Lucas supo en Albacete del asesinato de García Lorca en agosto de 1936; pero durante 70 años guardó el secreto de aquella relación que no confió ni a los más cercanos hasta que -una vez muerta su madre y en una España ya muy cambiada en libertades- pensó que era bueno que los documentos que guardaba (cartas, dibujos del poeta y su propio Diario Personal) se deberían hacer públicos en algún momento, pero después de su muerte.

Terminada la guerra Juan se pasó a la Falange y se alistó a la División Azul para apoyar a Alemania en el frente ruso en la II Guerra Mundial, seguramente “Como un salvoconducto que lo acercaba al sistema -apunta José Jerez- y que le permitió luego hacer muchos viajes a Nueva York, desde donde mandaba crónicas a la revista Life en su versión española” con su sección: “Miradas y Situaciones en Nueva York”.

Al regreso del frente ruso, estudió periodismo en Madrid y empezó a colaborar en numerosos periódicos nacionales, llega al periódico ABC -parece ser que de la mano de Luis Rosales- para colaborar en las secciones de Arte y Arquitectura. Fue también redactor de La Hora, colabora con Mundo Hispano, Arte y Cemento (Bilbao), La Estafeta Literaria (en donde empezó publicando una entrevista a Pablo Picasso).

Dueño de la más amplia e importante colección de Arte Popular de España, organiza, en Madrid, en el Palacio de Cristal del Retiro en 1976, una exposición. Llevó también su colección a Granada, Barcelona, Alicante y a Gran Canaria y finalmente decidió donarla a la ciudad de Albacete, donde ahora se puede admirar en un museo abierto al público. Así quedó recogido por acuerdo de pleno del Ayuntamiento de Albacete en 1990 en el que se le nombraba responsable del catálogo y coordinador de todas las exposiciones y actividades en torno a él con la correspondiente asignación económica.

Como crítico afamado tuvo contacto con los más importantes pintores de su tiempo y llegó a hacerse con una importante pinacoteca de artistas contemporáneos. Apoyó decididamente a los integrantes del Grupo El Paso -que marcó la vanguardia del arte español de la segunda mitad del siglo XX y donde también estaba el artista canario Manolo Millares- y donde participó activamente en la creación del Museo Español de Arte Abstracto de Cuenca.

Solo añadir que el artista Manuel Millares Sall, más conocido como Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 17 de febrero de 1926 - Madrid, 14 de agosto de 1972), fue un pintor y grabador cofundador del Grupo El Paso en 1957, que precisamente en este año también se celebra el centenario de su nacimiento.

"La última vez que compartí palabras con [Juan Ramírez de Lucas] -señala Concha Vázquez- resultó después, a la luz de los hechos que yo no conocía, un momento especial que quiero relatar: el 5 de junio de 1998 -con motivo del 100 cumpleaños de Federico García Lorca, el Ayuntamiento de Albacete en colaboración con Forum Filatélico inauguró una exposición, Ciento y… Postalitas a Federico García Lorca en una de las salas del Museo Municipal (el lugar que alberga hoy -en su segunda planta- la citada exposición permanente de la colección de Juan Ramírez de Lucas de arte popular). 

La muestra -muy interesante- exhibía las 255 postales que pintores como Tápies, Brossa, Pérez Villalta, Ouka Lele… que enviaban simbólicamente al poeta granadino. La inauguración contaba además con la presencia de un pianista que interpretaba al piano aquellas canciones populares con las que el propio Lorca amenizó tantas veladas: “Los Cuatro Muleros”, o “La Tarara”; por un error en la sala empezaron a servir el típico vino de celebración mientras la música sonaba; el ruido era considerable y el pianista no sabía si seguir tocando. Allí, a su lado, estaba Ramírez de Lucas: “Tocas para él, por su cumpleaños -dijo- él te escucha”. Me gustó en el momento que hiciera a Lorca inmortal y después, cuando conocí, tras su muerte, el vínculo que le unía con Federico, la escena cobró un valor entrañable."

Murió en su casa de Madrid el 20 de julio de 2010 a los 93 años. Dejó su legado –sus memorias, dibujos y cartas de los último meses de la vida del granadino– a una de sus hermanas, con el fin de que se divulgara, para despejar la gran incógnita de por qué no se marchó Lorca de España.

Su relación amorosa con el gran poeta Federico García Loca.

Ahora se ha hecho célebre por haberse dado a conocer como el último amor del gran poeta Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 1898-Granada, 1936), al haber dejado un legado de enorme interés a una de sus hermanas con el mandato de que se diera a conocer a su muerte. Contenía unos cuadernos en los que el propio Ramírez de Lucas cuenta sus recuerdos de aquel tiempo junto a varios escritos y dibujos que le había remitido el poeta en sus últimos meses de vida. Semanas después de recibir aquello y ante la noticia de la muerte de Lorca, Juan Ramírez de Lucas –escritor, periodista y crítico– lo guardó todo, hasta que el libro Los amores oscuros, de Manuel F. Reina, lo ha sacado a la luz. Esta historia de amor salía a la luz en el año 2012, cuando una de las hermanas de Ramírez de Lucas cumplió el deseo que Juan le había pedido antes de morir, en 2010, de hacer pública su relación con el autor de Romancero gitano. 

En efecto, los primeros meses de 1936, Federico García Lorca y Juan Ramírez de Lucas, un joven estudiante y actor aficionado al que el poeta llamaba «el rubio de Albacete», mantuvieron una relación secreta. La Guerra Civil y el asesinato de Lorca truncaron para siempre aquella historia de amor. 

Ramírez de Lucas conoció a Lorca en Madrid cuando era muy joven, pero el creador de Bodas de sangre tenía 38 años. Oprimidos por el mundo que les tocó vivir, mantuvieron su relación sentimental en secreto. 

En 1936, García Lorca preparaba un viaje a México con la compañía teatral de Margarita Xirgu y quería que Juan le acompañara. Fue entonces cuando el joven regresó a Albacete, su ciudad natal, para intentar conseguir el permiso de sus padres y Lorca, mientras tanto, marchó a Granada, donde pocas semanas después fue asesinado.

Juan Ramirez de Lucas y Federico Garcia Lorca. 
Montaje realizado con IA a partir de fotografías de sus protagonistas.

Esta pareja sentimental de Federico García Lorca se le considera la inspiración para que el poeta granadino compusiera Sonetos del amor oscuro. A él está dirigida la última carta del poeta del 18 de julio de 1936, con quien pensó en algún momento en marcharse a México.

Aquí tiene su fecha (1 de mayo de 1936) el poema que Lorca le escribe a su amado Juan en el reverso de la factura de la Academia de Arte Orad: 

Aquel rubio de Albacete

vino madre y me miró.

¡No puedo mirarlo yo!

Aquel rubio de los trigos

hijo de la verde aurora,

alto solo y sin amigos…

El viaje a México que nunca llegó a producirse.

En el verano de 1936, como hemos comentado, Lorca proyectaba viajar a México y quería que Juan lo acompañara. El problema era que Ramírez de Lucas tenía 19 años y era menor de edad y seguía dependiendo de la autorización de su familia para abandonar España. La oposición familiar al proyecto del viaje fue frontal. Según la documentación recuperada, el joven llegó a preparar una carta dirigida a su padre para pedirle permiso, consciente de que marcharse junto al escritor suponía también enfrentarse a las expectativas que su familia había depositado sobre él.

Lorca terminó frenando aquella petición antes de que llegara a su destinatario. No quería que Juan rompiera con su familia por él. El viaje quedó aplazado y ambos se separaron temporalmente. En la estación de Atocha, antes de regresar Lorca a Granada, se produjo la despedida que acabaría siendo definitiva. El poeta trató de tranquilizar al joven y le aseguró que aquellos meses pasarían pronto. Ninguno podía imaginar que ya no volverían a encontrarse.

El 18 de julio de 1936, Lorca todavía escribió una carta a Juan desde Granada. Es la última correspondencia conocida del poeta con Juzn Ramírez de Lucas y contiene una petición especialmente significativa: que no se dejara arrastrar por la tristeza. España acababa de entrar en una crisis que desembocaría en la Guerra Civil y el destino de Lorca estaba a punto de precipitarse. Un mes después sería fusilado en Granada. 

Pues bien, este nuevo volumen titulado Recuerdos que aparece en 2026, bajo la autoría de Juan Ramírez de Lucas, con sus recuerdos y documentos constituye un acontecimiento literario e histórico excepcional: el testimonio directo del hombre que vivió los últimos meses de Lorca en Madrid hasta su partida a Granada, además de receptor de la última carta conocida del autor de Bodas de sangre poco antes de ser asesinado.

Portada de libro Recuerdos, publicado por Seix Barral en 2026.

Del frente republicano a la División Azul y la crítica de arte.

La vida de Ramírez de Lucas después de 1936 estuvo marcada por contradicciones que también reflejan la complejidad de la España de la guerra y la posguerra. Tras la muerte de Lorca marchó al frente junto a un hermano que ejercía como sanitario para colaborar con el Ejército republicano. Terminada la Guerra Civil, su trayectoria daría un giro llamativo: se hizo falangista y se alistó voluntariamente en la División Azul, enviada años después al frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial.

A su regreso del frente ruso Juan desarrolló, como comentamos, una extensa carrera como periodista, escritor y crítico de arte y arquitectura. Trabajó durante décadas en las publicaciones especializadas que hemos citado y llegó a convertirse en crítico de arquitectura de ABC, además de colaborar con Arte y Cemento y numerosas revistas culturales. Su posición profesional le permitió tratar a algunos de los principales artistas e intelectuales de su tiempo y participar activamente en la vida cultural española, particularmente en el ámbito de la arquitectura y las artes plásticas.

Aquella trayectoria vital de Juan Ramírez de Lucas quedó durante mucho tiempo completamente separada de Federico García Lorca. Ni compañeros ni lectores sabían que el prestigioso crítico había sido el joven destinatario de algunas de las últimas palabras amorosas del poeta. Incluso cuando volvió, ya como periodista, a la residencia desde la que Lorca había escrito su última carta, nadie conocía el significado personal que aquel lugar tenía para él. Después de la última guerra, Ramírez de Lucas había construido una nueva vida pública mientras mantenía cuidadosamente cerrada la parte más íntima de su pasado.

Ahora, es en octubre de 2026 cuando aparece este libro de sus memorias: Recuerdos. Breve historia de un amor, con edición al cuidado de Christopher Maurer y Víctor Fernández. Acompañado por un extraordinario conjunto de materiales inéditos durante casi un siglo —dibujos, un poema y una carta, fotografías y documentos autógrafos de García Lorca—. Recuerdos. Breve historia de un amor cumple, pues, la voluntad de Juan Ramírez de Lucas de superar «una densa maraña de prejuicios y tabús» y ofrecer una imagen nueva e íntima del poeta granadino en los meses finales de su vida, sanando la herida abierta que este gran secreto supuso en su vida.

Estas memorias editadas por el hispanista Christopher Maurer y el periodista Víctor Fernández, iluminan, pues, uno de los episodios más fascinantes y desconocidos de la literatura española del siglo XX y constituyen una aportación imprescindible al legado lorquiano, además de rescatar para siempre la voz más cercana y personal de Juan Ramírez de Lucas.

Cartel del documental La voz quebrada.

Noventa años después, además, la historia vuelve además a cobrar actualidad, también en el cine. Manuel Menchón ha dirigido la película La voz quebrada, un documental construido a partir de las memorias, los materiales personales y los recuerdos que Ramírez de Lucas conservó durante décadas. La película emplea documentos inéditos de Juan, entre ellos cartas, poemas y recuerdos, y cuenta con el actor Álvaro Morte como Federico García Lorca, acompañado por Francesco Carril, Joaquín Notario, Pedro Casablanc, Verónica Sánchez, Víctor Clavijo, María Galiana y Alberto San Juan. Se presentó en la 74.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que se celebró del 18 al 26 de septiembre de 2026, y llegó a los cines españoles el pasado 16 de octubre de este año.

Juan Ramírez de Lucas había decidido, pues, que su secreto no muriera con él, aunque tampoco quiso contarlo públicamente en vida a nadie, si a sus más íntimos. Esa decisión hizo posible que, décadas después, pueda reconstruirse con mayor precisión la última etapa sentimental de Federico García Lorca. El joven que un día fue simplemente “aquel Rubio de Albacete” terminó siendo periodista, crítico, coleccionista y depositario de una parte excepcional de la memoria lorquiana. Ahora, entre las dos películas estrenadas en 2026, La bola negra y La voz quebrada, su nombre vuelve a ocupar el lugar que durante setenta años prefirió mantener en silencio.

Sus obras escritas y las obras publicadas sobre su vida.

De sus libros publicados, destacaremos:

- Premios de Europa Nostra en España, publicado en el año 2000.

- Arte Popular, libro que obtuvo el galardón de libro mejor editado del año en 1976.

Portada de Homenajes pictóricos.

- Homenajes pictóricos. Poemas y dibujos, Ed. Nausícaä, 2007.

Esta cuidada publicación de 155 páginas reúne dos de las pasiones de un personaje anónimo que acaba de saltar a la actualidad cultural por su relación con el poeta García Lorca, la literatura y el arte. Por su trabajo en revistas especializadas y en ABC, Ramírez de Lucas tuvo ocasión «de conocer, tratar y, en muchos casos, establecer íntima amistad con muchos de los principales pintores que iluminaron con su talento el panorama artístico del siglo XX». Así lo escribe en la introducción del libro, en la que califica de «testimonios de admiración» los poemas que dedica a Picasso, Dalí, Miró, Juan Gris, Benjamín Palencia, Gregorio Prieto, César Manrique, Antonio López y Fernando Zóbel. Tampoco falta una referencia a la pintura naïf que tanto le gustaba, tal vez porque coleccionaba arte popular.

Juan Ramírez de Lucas en sus últimos años.

Sus memorias ahora publicadas: Recuerdos. Breve historia de un amor, edición de Christopher Maurer y Víctor Fernández, Seix Barral, Madrid, 2026. No son diarios escritos en 1936, sino recuerdos redactados muchos años después y, como toda memoria tardía, habrá que contrastarlos con cartas, documentos y fechas. Pero poseen algo que ningún investigador puede sustituir: la mirada del joven muchacho de 19 años que quiso marcharse con Federico a México en 1936. La pregunta sigue ahí: ¿se habría salvado Lorca si hubiera logrado marcharse de España con Juan? No hablamos de meras conjeturas. Existen cartas, un poema manuscrito y un viaje que estuvo muy cerca de hacerse realidad.

Por su parte, hace también unos años, Manuel Francisco Reina contribuyó a que la historia amorosa entre Lorca y Ramírez de Lucas llegara al gran público con su novela Los amores oscuros (Planeta, 2012), mientras que el hispanista Ian Gibson, uno de los grandes biógrafos de García Lorca y autor de Lorca y el mundo gay (Planeta, 2009), comprendió enseguida la importancia de Juan Ramírez de Lucas en la vida de Lorca. No obstante, Gibson había intentado entrevistarlo sin éxito y, cuando se conoció públicamente su identidad, reclamó que se estudiara toda la documentación que había conservado.

César Manrique y Juan Ramírez de Lucas una amistad que dio sus frutos en Canarias.

Juan Ramírez de Lucas y César Manrique (el célebre artista, pintor y escultor de Lanzarote) mantuvieron una estrecha relación de amistad y de carácter profesional centrada en la revalorización, el estudio y la defensa del patrimonio y la arquitectura tradicional de Lanzarote. Esta admiración mutua se pone de manifiesto en el artículo "César Manrique, artista total, artista aparte", publicado en la revista Arquitectura del Colegio de Arquitectos de Madrid en 1972, que podemos consultar en las Fuentes al final de este artículo directamente de la Revista Arquitectura del año 1972.

La arquitectura de Lanzarote por Juan Ramírez de Lucas.

A juzgar por sus palabras, para Juan Ramírez de Lucas, la isla de Lanzarote no le pasó desapercibida, pues en el libro Lanzarote, arquitectura inédita (1974), comentaba: "la isla no es fotogénica, o mejor dicho, su realidad física y metafísica es muy superior a todo lo que la fotografía pueda darnos. Ni siquiera con los testimonios fotográficos; nos quedaremos sabiendo poco, sabiendo casi nada de Lanzarote. A Lanzarote hay que verlo para creerlo, y después de visto aún se duda si lo que se vio correspondía a una realidad real o era el producto de una alucinación, de uno de esos espejismos que asaltan a los caminantes de los desiertos. El viajero en Lanzarote se preguntará si aquello que está ante sus ojos es posible que exista. Algunas veces dudamos de la veracidad de nuestro recuerdo, pero sólo en Lanzarote ocurre dudar de la veracidad de la visión inmediata. No, lo que estamos viendo no es posible. Forzosamente hay que estar preso de algún encantamiento". 

En relación con la isla de Lanzarote, su paisaje y arquitectura, se señalan las siguientes publicaciones de Juan Ramírez de Lucas que hemos podido encontrar:

"Notas de arte. César Manrique, artista total, artista aparte", en la revista Arquitectura, nº 165, pp. 52-53, del Colegio de Arquitectos de Madrid, 1972.

Portada de Lanzarote, arquitectura inédita.

El artículo "Alguna consideración sobre Lanzarote y su arquitectura popular" en el volumen titulado Lanzarote, arquitectura inédita, donde se efectúa por varios autores el estudio de la geología y paisaje, vivienda popular, arquitectura religiosa, arquitectura militar, chimeneas, puertas y ventanas, y hasta los molinos tradicionales de la isla (bajo la dirección de César Manrique), Ed. Fernando Higueras, Madrid, 1974.

Este espléndido volumen con maravillosas fotografías tomadas por el propio César Manrique (y que ya tiene tres ediciones) contó con varios colaboradores, entre ellos el genial arquitecto Fernando Higueras, diseñador del Hotel Salinas (Costa Teguise) y de otros proyectos no realizados para Lanzarote (como un hotel inspirado en los socos de La Geria y cuya maqueta se conserva en el MOMA de Nueva York), así como con el reconocido crítico de arte Juan Ramírez de Lucas. El libro también está enriquecido con textos del célebre “Lancelot 28º-7º”, escrito por el poeta surrealista canario Agustín Espinosa.

En cuanto a su contenido, se encuentra dividido en las siguientes secciones: geología y paisaje, vivienda popular, arquitectura religiosa, arquitectura militar, chimeneas, puertas y ventanas y molinos. Todo ello acompañado de fotografías de una insólita belleza, muchas de ellas realizadas por Francisco Rojas, así como dibujos del propio Manrique.

Sobre la misma cuestión también hemos encontrado el artículo "Arquitectura popular de Lanzarote (islas Canarias)" en la revista Arquitectura, nº 193, pp. 185-190, Colegio de Arquitectos de Madrid, 1975.

Portada de libro Jardín de Cactus.

Y finalmente, destacamos el volumen Jardín de Cactus, escrito por Ramírez de Lucas y editado por el Servicio de Publicaciones de la Fundación César Manrique, Teguise, Lanzarote, año 2000. 

Se trata de un libro que fue editado por dicha Fundación dentro de la colección "Lugares", encargada de analizar las obras espaciales de César Manrique. En este caso, el crítico de arte Juan Ramírez de Lucas analiza el Jardín de Cactus, la última gran intervención de Manrique en Lanzarote dentro de la red de Centros de Arte, Cultura y Turismo promovida por el Cabildo Insular de Lanzarote. El libro cuenta con las fotos de Pedro Albornoz.

Estas publicaciones mencionadas dan, por tanto, buena cuenta de esa relación especial del crítico Ramírez de Lucas con Canarias, y en particular, con la isla de Lanzarote, con su paisaje y su singular arquitectura. Relación que hasta ahora era conocida por unos pocos, pero que no se había dado a conocer de manera más general y masiva entre el gran público. Esperamos así, con la presente reseña, haber contribuido aunque sea mínimamente a la difusión de la figura de este manchego relacionado en lo personal con el poeta Federico García Lorca y por su vínculo profesional con nuestras islas, a través del gran artista canario César Manrique.

Pedro R. Castro Simancas, 28.10.2026.
Festividad de San Juan Dat.

Fuentes:

Descarga Revista Arquitectura nº 193, Enero 1975.

Listado de artículos y otras publicaciones de Juan Ramírez de Lucas 1950 - 2006.

Jesús Ramírez: «Mi hermano Juan Ramírez de Lucas demostró una honestidad y generosidad supinas en su relación con Lorca, al que amó hasta el final de sus días», en El Periódico de Extremadura, 30 de abril de 2017.

VÁZQUEZ SÁNCHEZ, Concha (2024): "Juan Ramírez de Lucas" en Diccionario Biográfico de Castilla-La Mancha (en línea), Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha, Ciudad Real, 2024.

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