Antroponimia canaria: ARTEMI.
Artemi es un nombre masculino de origen canario. Se trata de un nombre originario de la isla de Gran Canaria. Fue rey de esta isla, hijo de Attidamana y Gumidafe.
Nació en Guayedra, noroeste de Gran Canaria en 1361. Unificó bajo su nombre el gobierno de la isla de Gran Canaria desde el reino o guanartemato de Agáldar (actualmente, Gáldar) y murió en el año 1405.
Conocida por Tamarán entre los indígenas, esta isla no llegó a tener durante mucho tiempo una autoridad única. Sus reyes, llamados guanartemes (guan = descendiente; arst–emir = jefe de la tribu), se repartían por toda la isla. Los reinos o principados eran los siguientes: Gáldar, Telde, Agüimes, Tejeda, Aquexata, Agaete, Tamaraceite, Artebirgo, Artiacar y Arucas. Salvo raras excepciones, estos reinos se corresponden con los actuales nombres de las zonas o localidades de la isla.
Sin embargo, de todos esos reinos primitivos que existieron, Gáldar fue la capital aborigen de Gran Canaria más importante y con mayor relevancia política y militar, y sus reyes o guanartemes, los de más prestigio de la isla. Cabe destacar a la citada doncella y adivina Attidamana a quien profesaban gran sumisión por sus grandes cualidades que, casándose con el caudillo Gumidafe, conquistó toda la isla y la unificó en un solo reino. Al parecer, de este matrimonio nació Artemi Semidán, que gobernaba la isla cuando el francés Jean de Bethencourt llegó a sus costas, a principios del siglo XV. A su muerte lo sucedió su hijo Taghoter Semidán, que a su vez dejó dos hijos: Guanache Semidán, que reinó en Gáldar, y Bentaguaire Semidán, que lo hizo en Telde. A Guanache lo sucedió Thenesor Semidán, que después de convertido al cristianismo, y apresado por los castellanos, en nombre de los Reyes Católicos, se llamaría don Fernando Guanarteme.
Sobre este último guanarteme de Gran Canaria, puede leerse el siguiente artículo relativo a sus derechos sobre el territorio de Guayedra, después de conquistada dicha isla:
Guayedra y Fernando Guanarteme
Aparte de Artemi, se documentan las variantes Artemis, Artemy y Artemeys. Son válidas por tanto desde el punto de vista historiográfico todas las variantes. "Y, lo que sentimos más que todo hasta el día de hoy, es la muerte dolorosa de Artemis, nuestro rey, en guerra con vuestro capitán Juan de Letancurt...".
Sin embargo, un investigador actual, V. Masellis (del Instituto Italiano de Historia del Risorgimento), que ha escrito un artículo creyendo haber podido interpretar las inscripciones rupestres del Roque Bentayga en el centro de la isla de Gran Canaria, dice también que guanarteme está compuesta de guan 'rey' y la palabra micénica artemis 'príncipe' y que todo junto significa "el rey de la estirpe o de la familia real" (Masellis, V. (1991): "La inscripción del Bentaiga (I)" en Aguayro nº 194, Las Palmas, pp. 23-28 y "La inscripción del Bentaiga (II)" en Aguayro nº 195, Las Palmas, pp. 23-27).
Y según Josep Maria Albaigés en su libro “El nuevo libro de los nombres”, comenta que Artemi es una derivación que procede del nombre de la diosa Artemisa de la mitología griega y que significa “día-noche”, por alusión a la diosa y también como símbolo lunar.
Según datos del INE del año 2023, se llaman Artemi, 120 personas, todos hombres, con un edad media de 44,5 años, originarios predominantemente de las provincias de Las Palmas y de Tarragona. En tercer lugar, se sitúan los que proceden de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Con la variante, Artemis, se hallan registradas 52 mujeres, con una edad media de 22,8 años.
ARTEMI SEMIDAN, II GUANARTEME DE LA DINASTÍA SEMIDAN.- Se casó en Agáldar. En 1403 parlamenta junto a su padre Gumidafe con la expedición de Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle en Arguineguín (sur de Gran Canaria). Hacia 1405, precisamente aquí, Artemi Semidán derrotó a las tropas hispano normandas de Jean de Bethencourt en la batalla de Arguineguín, por lo cual le fue conferida el sobrenombre de Gran con que la isla de Canaria es conocida hasta la actualidad.
¿RESTOS ARQUEOLÓGICOS DE ARTEMI EN EL MUSEO CANARIO? El carbono 14 despojó hace tiempo a la momia más famosa del Museo Canario de la leyenda que la identificaba con Artemi, el líder aborigen que murió luchando contra los normandos, pero sus huesos parecen resistirse al olvido y ahora sugieren una historia no menos impactante: un suicidio ritual.
El Museo Canario ha expuesto durante años la llamada “momia número 8” con un cartel que la identificaba como Artemi Semidán, el guanarteme de Gran Canaria que falleció combatiendo a las tropas de Jean de Béthencourt en la batalla de Arguineguín, en 1405, antes de que se iniciara la conquista de la isla por parte de los Reyes de Castilla, Isabel y Fernando.
Identificar esos huesos con el rey Artemi no dejaba de ser aventurado, porque, de hecho, se ignoraba de dónde procedía esa momia, que llegó al museo a principios de siglo XX gracias a una donación tras haber pertenecido a una colección privada del conde de la Vega Grande.
La leyenda de esa momia se vino abajo en el año 2014, como consecuencia de un análisis de carbono 14 de un hueso del pie derecho que reveló que ese individuo murió entre los años 415 y 560 después de Cristo; es decir, un milenio antes de que Artemi y los suyos consiguieran repeler a los normandos en Arguineguín.
Pero en el año 2016, la revista International Journal of Osteoarcheology publica este un trabajo de investigadores del propio Museo Canario y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) que refuta otro de los mitos de esa momia a partir de un nuevo análisis forense de su osamenta, del que se infiere que esos restos pertenecen a un varón de 25 o 30 años, en su plenitud física, pero si fue un guerrero, desde luego no murió por las armas.
En efecto, el esqueleto de la momia 8 muestra múltiples fracturas en el cráneo, las vértebras, las costillas del costado izquierdo y las dos piernas que se produjeron en un mismo acto. El dictamen forense sobre su origen no tiene dudas: no hay heridas de defensa ni cortes por arma, sino que todo parece fruto de un impacto durante una caída, desde una altura probablemente superior a 15 metros. El cuerpo tiene además unas fracturas en una pierna, curadas tiempo antes de su muerte, que pudieron producirse por un accidente similar, lo que lleva a los autores a preguntarse qué tipo de persona pudo sufrir repetidas caídas en altura en una isla salpicada de riscos, acantilados y barrancos y en una sociedad cuya supervivencia dependía de la ganadería.
¿Quizás un pastor? Los investigadores admiten que pudiera ser, pero a renglón seguido defienden que el rico sudario de la momia 8, compuesto por cuatro capas de pieles de distintos animales, la última de oveja con la lana hacia adentro, no encaja con la que tendría un humilde pastor, sino que parece apuntar a un personaje perteneciente a la élite de la sociedad de hace quince siglos. “Seguro que era alguien relevante. No conocemos otro sudario como el suyo”, resume Javier Velasco, del Departamento de Ciencias Históricas de la ULPGC.
¿Cuál fue, entonces, su historia? Los huesos no cuentan nada más, pero los autores han buceado en crónicas de los siglos XV y XVI sobre la conquista de las Islas para buscar costumbres de los antiguos canarios que puedan dar una respuesta... Y han encontrado dos posibles escenarios que encajan con la muerte de la momia nº 8. Las fuentes europeas escritas documentan que, entre los antiguos canarios, solía ser frecuente que los hombres prominentes treparan por los riscos para ver quién depositaba una rama en el rincón más inaccesible del barranco, una práctica peligrosa, expuesta a caídas. Pero también citan que, en ocasiones, algunos aborígenes de Gran Canaria se arrojaban al vacío desde un precipicio para demostrar su honor, en un suerte de suicidio ritual que podía responder a un nombramiento de un nuevo señor, a rivalidades entre nobles o un último acto de resistencia ante un invasor (como ocurrió en el siglo XV con la conquista de las islas por el Reino de Castilla).
El trato que recibió el difundo y su contexto histórico permite especular cuál de esas posibilidades parece más probable, pero solo a título de hipótesis, dicen los autores, porque las fracturas no cuentan nada más. “El problema es extrapolar los criterios de la ciencia forense actual al pasado, ya que puede haber diferencias. Sin ir más lejos, las formas de suicidio son culturales: hay poblaciones que saltan de cabeza y otras de pie”, apunta Velasco. Sin embargo, la momia 8 ofrece por primera vez un caso plausible de los suicidios rituales entre los nobles aborígenes canarios, algo de lo que hasta ahora solo existían referencias escritas. No será el bravo Artemi, pero a los arqueólogos les parece más interesante su biografía real que la que habían dado por buena hasta hace poco.
¿Qué famosos se llaman Artemi?
Algunas figuras notables de Canarias que llevan el nombre de Artemi, como primer o segundo nombre son las siguientes:
Rafael Artemi Gonzalez Afonso, que es Director Comercial en "PonTuCocina.com", empresa de Tenerife, dedicada al diseño, fabricación y montaje de cocinas.
Artemi Dámaso Manzanares, Matrono en el Servicio Canario de Salud y que estudió en la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla.
Julián Artemi Moraleda, Licenciado en Administración y dirección de empresas (LADE) por la ULPGC, y Concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Mogán (Gran Canaria).
Artemi Alemán Almeida, Militar en activo en el Ejército de Tierra de las Fuerzas Armadas Españolas.
Pedro R. Castro Simancas, 16.12.2024.
Fuente:
SANTIAGO CASAÑAS, Juan Gabriel (2013): Cronología y síntesis de la Conquista de Gran Canaria, Bilenio Publicaciones, Las Palmas de Gran Canaria, 2013.
Noticia de la Agencia EFE, publicada en Canarias Ahora:

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