Vidas desconocidas: Jerónimo de Valdés, colonizador de Tenerife y acusado de violar a una hija del Mencey de Adeje.

En un capítulo anterior de esta serie de Vidas desconocidas, el 12.02.2025 habíamos tratado sobre Pedro Benítez de Lugo El Tuerto, que fue uno de los sobrinos y conquistadores que habían acompañado a don Alonso Fernández de Lugo en la conquista de Tenerife. 

Sobre la vida y obra de Pedro Benítez El Tuerto, puedes acceder al capítulo en el siguiente enlace: Pedro El Tuerto.

En la presente ocasión vamos a hablar de otro personaje de la conquista de Tenerife, Jerónimo de Valdés, en este caso sobrino político del Adelantado, que era descendiente de judíos, que nunca se casó y que fue uno de los personajes más infames de su tiempo, por las razones que vamos a ver a continuación.

Pues diremos de Jerónimo de Valdés que fue perseguido por orden del vicario del Obispo de Canaria por incumplir su palabra de matrimonio con Margarita Perdomo, con quien tenía un hijo. Tuvo otros dos hijos con su criada Catalina Díaz, guancha, otros cuatro hijos con María de Cabrera, una mujer casada, y otro más con otra mujer casada de la que se desconoce su nombre. Además, por si esto fuera poco para la sociedad de su tiempo, fue denunciado por violar a una hija de don Diego, el mencey de Adeje, siendo además, condenado por la Inquisición por mantener relaciones con una mujer musulmana.

Jerónimo de Valdés fue teniente de gobernador de Tenerife entre 1498-1501, y es el típico ejemplo de gobernante déspota de la primera época de la colonización de la isla, y cuya actuación es vergonzosamente tolerada por su superior, a la sazón, su tío político don Alonso Fernández de Lugo, Gobernador de Tenerife y La Palma. En efecto, fue acusado de numerosas tropelías (hurtos, insultos a la autoridad, amenazas de muerte, venta de guanches libres, violaciones, etc.). Como Alonso de Lugo lo protegía, apenas quedaba otro poder que el eclesiástico (el Tribunal de la Inquisición o el Obispado de Canaria) para castigarlo en lo que entonces competía a sus respectivas jurisdicciones, como en efecto así ocurrió cuando fue excomulgado por el Obispado.

JERÓNIMO VALDÉS, CONQUISTADOR Y REGIDOR DEL PRIMER CABILDO DE TENERIFE.- Jerónimo de Valdés, era hermano de Andrés Suárez Gallinato, ambos originarios de Andalucía y ambos conquistadores de La Palma y de Tenerife y que dominada esta última, el Gobernador de Tenerife, don Alonso Fernández de Lugo, tu tío político, los nombra regidores en 1497 del primer Cabildo de Tenerife, constituido en la villa de San Cristóbal de La Laguna. 

Según cuenta el profesor Antonio Rumeu de Armas, cuando Alonso Fernández de Lugo desembarcó en Tenerife se encontró con que muchos de los conquistadores se habían establecido en chozas y barracones en los alrededores de la laguna, en las fértiles tierras circundantes de Aguere, buscando la placidez y frescura de sus risueñas márgenes. Entonces decidió el conquistador verificar la simbólica fundación de la villa de San Cristóbal de La Laguna, a la que erigió en capital de la isla y en la que estableció su Cabildo o primer ayuntamiento.

Formaron este último con el gobernador, que lo presidía, el teniente Fernando de Trujillo y el alcalde mayor Francisco Corvalán. La designación de los regidores y demás cargos se hizo por Lugo, en virtud de las facultades regias con que venía agraciado, y así lo hizo el 20 de octubre de 1497. Ese día el gobernador "dixo que por quanto hera necesario al servicio de Dios e de Sus Altezas que en esta ysla oviese regidores e jurados y oficiales que mirasen el servicio sobredicho y pro común, que creava e creó por regidores... [a] Cristóval de Valdespyno y a Pero Mexía y a Guillen Castellano y a Lope Fernandes e a Pero Benítez e a Gerónimo de Valdés, e por jurados a Francisco de Albornoz y a Juan de Badajoz...".

Seguidamente Alonso Fernández de Lugo "les tomó juramento en forma debida: que harían e cumplirían todo lo que fuese servicio de Dios e de Sus Altezas". En esta misma sesión se aprobaron también las primeras ordenanzas para el régimen interno y buen funcionamiento del Concejo municipal.

De lo cargos nombrados para este primer Cabildo de la isla, vemos que la mayoría son parientes del propio Adelantado, practicando una acción de nepotismo asombrosa. Según nos cuenta el profesor de historia de la Universidad de La Laguna Roberto G. Zalacaín,  como familiares del Adelantado aparecen: Pedro de Lugo (regidor, sobrino); Fernando de Lugo (alcalde mayor, alguacil, sobrino); Francisco de Lugo (regidor de Tenerife y La Palma, sobrino); Bartolomé Benítez (regidor, sobrino); Andrés Suárez Gallinato (sobrino, regidor); Jerónimo de Valdés (regidor, sobrino); Antón Sánchez de Turiel (regidor, escribano, «sobrino»); Alonso Benítez de las Cuevas (alguacil mayor, familiar de Bartolomé Benítez), Diego de Mesa (regidor, «primo»), Pero (Pedro) Mexía (regidor, primo político); Pedro de Vergara (regidor, alcalde mayor, pariente político). Como allegados, todos criados, figuran también en la nómina concejil de este primer Cabildo: Juan de Badajoz (jurado), Francisco de Corvalán (alcalde mayor, regidor), y Juan de Herrera (jurado).

Placa del primer Cabildo colocada
en  la Ermita de San Miguel, La Laguna.

Precisamente en la actual Plaza del Adelantado de esta ciudad de San Cristóbal de La Laguna, se encuentra todavía hoy la Ermita de San Miguel en cuya fachada precisamente figura una placa de bronce con los nombres de los fundadores del primer cabildo municipal de Tenerife. Allí se encuentra nominado, entre otros regidores, a Jerónimo de Valdés, hijo que fue del judeo converso Pedro de Algaba que había sido conquistador de Gran Canaria y que se había casado con la también conversa Leonor Suárez Gallinato. Esta era hermana a su vez, de Catalina Suárez Gallinato, la primera esposa del Adelantado don Alonso Fernández de Lugo. Por tanto, Jerónimo de Valdés venía a ser un sobrino político del citado conquistador y primer gobernador de la isla de Tenerife y Adelantado de las islas Canarias.

Su padre, Pedro de Algaba o de La Algaba, fue un hidalgo y conquistador castellano que participó en la conquista de la isla de Gran Canaria a finales del siglo XV. Sin embargo, tuvo un final trágico, pues a finales del mes de mayo de 1480, el capitán Juan Rejón ordenó la ejecución pública del gobernador Pedro de Algaba, en pleno proceso de la conquista de la isla de Gran Canaria.

Por los acuerdos del Cabildo consta que Jerónimo de Valdés, aparte de regidor (lo que hoy sería un concejal de ayuntamiento), también fue teniente de gobernador desde el 15 de agosto de 1498, en el que continuó hasta el 13 de enero de 1500, pero ya el 19 del mismo mes lo ejercía Hernando de Trujillo, y Valdés no volvió a asistir a los Cabildos hasta el de 19 de diciembre de ese año, ya como simple regidor, pero no como teniente de gobernador, pues había sido cesado de dicho cargo, por presunto desacato. Rumeu de Armas deduce que el hecho del que se acusaba a Valdés debió producirse hacia finales del año 1499.

En efecto, dicho desacato debió de cometerse a fines de 1499 o primeros días del año 1500, pues el 13 de enero de este último año el Adelantado cesaba súbitamente Valdés en el ejercicio de sus funciones como Teniente de Gobernador, sin que se vuelva a presentar en el Cabildo de La Laguna hasta el 9 de diciembre siguiente. Como consecuencia de este acto delictivo, que debió ser grave, el Adelantado desterró a su sobrino político a la ciudad africana de Tagaos (en el reino de la Bu-Tata, un reino bereber islámico situado en la zona sur del actual Marruecos, y cuya capital era Tagaos).

JERÓNIMO DE VALDÉS, IMPORTANTE PROPIETARIO Y COLONO EN EL SUR DE TENERIFE.- Terminada la conquista de la isla de Tenerife (1494-1496), comienza el proceso colonizador con el reparto de tierras y aguas entre los conquistadores y los nuevos pobladores o colonos por parte del gobernador de Tenerife, don Alonso Fernández de Lugo. 

Como señala Roberto G. Zalacaín, a la hora de establecer el reparto de propiedades tras la conquista de las islas de Tenerife y La Palma, el Adelantado Fernández de Lugo actúa con una total parcialidad en la entrega de tierras que tiende a favorecer a sus deudos y allegados, lo que les permitió formar a éstos importantes patrimonios territoriales, quizás los mayores de la isla.

Así, en la isla de La Palma, se constata en la zona del río de las Angustias, unos repartos de tierras de regadío, donde se halla documentado las 40 fanegas concedidas a los hermanos Jerónimo Valdés y Andrés Suárez Gallinato, como hemos comentado, a su vez sobrinos del Adelantado, como conquistadores de aquella Isla.

Por su parte, en Tenerife, entre esos colonos, con tierras y aguas en el sur de la isla, destaca también la persona de Jerónimo de Valdés. 

En efecto, según cuenta el historiador Francisco Báez (2010), fue en julio de 1504, cuando son concedidas simultáneamente dos datas en el área de Chasna (actual Vilaflor de Chasna), en el sur de Tenerife. La primera y más importante de ellas, se adjudicaba conjuntamente a los sobrinos del Adelantado, a los hermanos Jerónimo de Valdés y Andrés Suárez Gallinato, junto al regidor Guillén Castellano y a Fernando de Espinosa, a los cuales se les concedían tierras y aguas en el río de Chasna, territorio fronterizo entre los reinos de Adeje y Abona, sin especificar la orientación productiva de las mismas. 

Esta Data de 11-VII-1504, señalaba lo siguiente:

A Gerónimo de Valdés, Andrés Suares Gallinato, Guillén Castellano y Fernando de Espinosa. A todos cuatro juntamente, un río o arroyo de agua con todas las tierras que con la dicha agua se pudieren aprovechar, la cual es en esta isla de Tenerife, que se llama, en la lengua de Tenerife, Chasna, y junta los términos entre el reino de Abona y el reino de Adex[e], lo cual [a] vos do[y], por lo mucho que habéis servido en la conquista de estas dos islas [de La Palma y Tenerife], que yo he ganado por mandado de sus Altezas. (Las Datas de Tenerife (Libro I a IV de datas originales), Elías Serra Ráfols).

Sin embargo, en 1508 los citados colonos Jerónimo de Valdés, Andrés Suárez Gallinato y Fernando de Espinosa ceden sus tierras, mediante venta a Sancho de Vargas, en aquel momento alcalde mayor de la isla.

Además, en agosto de 1504, el Adelantado concede al regidor Lope Fernández, el río de Afonchas (Ifonche), con todas las tierras que la dicha agua pudiere aprovechar çerca del río, cuyo caudal se estimaba en media azada de agua, y si su volumen llegase a una azada se vería en la obligación de construir un ingenio de bestias. Seis días después, concretamente el 18 del mismo mes de 1504, hace donación de la mitad de la heredad a los citados sobrinos del Adelantado, los hermanos Jerónimo de Valdés y Andrés Suárez Gallinato. La razón esgrimida para tal cesión es debida, a que fueron ellos quienes le indicaron la existencia de dicha agua.

También en el término de Adeje, destaca otra hacienda regada con el agua de Taguaiçio. La cual hemos de situarla junto al barranco de la Quinta, muy próximo a Taucho. Aquí, por medio de ventas, se halla acreditado igualmente que un trozo de terreno acabó en manos de Jerónimo de Valdés, quien inicia a comienzos de la década de 1510 la plantación de vides. En efecto, en un protocolo notarial de 7 de febrero de 1510, se documenta que “Diego de San Martín, vecino, dice que Fernán García, vicario, tenía un agua en Adeje que vendió a Jerónimo de Valdés, por ello se obliga a dar al vicario 16.000 mrs. cuando se los pida o bien un finiquito de 16.000 mrs. de Gonzalo Rodríguez, ...”

Como curiosidad, añadir que otro conquistador, Rodrigo de Jaén en septiembre de 1506 venderá un trozo de tierra de regadío con sus aguas al canario, que fue el último rey aborigen de Gran Canaria, don Fernando Guanarteme, ubicada en el término de Adeje, muy próximo a Taucho, lindando precisamente con ese trozo de terreno que acabó en manos de Jerónimo de Valdés, donde, como hemos comentado, lo dedicó a la plantación de viña.

Pero no solo en el Sur de Tenerife y La Palma, también tuvo tierras en Tacoronte, como se documenta en una escritura de 9 de agosto de 1512, donde Jerónimo Valdés, vecino y regidor de Tenerife, vende a Rafael Fonte unas tierras «de pan llevar» situadas en la localidad de Tacoronte, que lindan, por una parte, con las cabezadas del camino que va hacia Taoro, de otra con (roto), de otra con tierras de Francisco de Jerez y con otra con tierras de Gonzalo Mejía. Precio de venta: 110.000 maravedís de la moneda de Canarias.

JERÓNIMO DE VALDÉS, MERCADER DE ESCLAVOS. También vemos que el regidor tenía y comerciaba con esclavos, especialmente con los de origen guanche. Así nos consta que en una escritura suscrita en La Laguna, el 26 de enero de 1512, figura que Jerónimo de Valdés, vecino y regidor de Tenerife, vende a Jaime Joven, vecino de la isla, una esclava de color llamada María, de unos veinticinco años aproximadamente, más una hija suya de unos dos años. Precio de venta 40 ducados de oro.

Unos años más tarde, encontramos en los Protocolos del escribano Juan Márquez (1518-1521), también en San Cristóbal de La Laguna, donde el 15 de mayo de 1520, de nuevo interviene el regidor Jerónimo de Valdés ante escribano público para firmar una escritura de poderes donde nombra personero y procurador general a Bartolomé de Castro, el Viejo, mercader, para resolver los pleitos y cobrar las deudas que en Tenerife, en La Palma y otras partes le sean debidos, en especial para recibir un esclavo de color blanco, natural de Tenerife, llamado Pedro, que tiene alzado (es decir, que se hallaba huido y rebelde) en La Palma.

Documento escribanía Antón Vallejo
Cortesía Archivo Histórico Provincial

JERÓNIMO DE VALDÉS NUNCA SE CASÓ PERO NO DUDA EN TENER UNAS ACTIVAS RELACIONES CON OTRAS MUJERES.- Las difíciles condiciones demográficas de la isla de Tenerife a principios del siglo XVI, y la incidencia de matrimonios precedentes en los lugares de origen de los conquistadores y colonos, suponían obstáculos que había que salvar de alguna manera, optando muchas veces los hombres por la infracción de la norma, y viviendo bajo algunas de las formas no matrimoniales habituales. Esto provocó que las autoridades tuvieran que ejercer una vigilancia sobre toda esa población que cohabitaba sin estar casada. Al residir tanto el Obispado corno la Inquisición en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, en Tenerife hubo de ser el Cabildo el que, por mandato de estas autoridades eclesiásticas, tratase de poner cierto coto a estas actitudes.

Así tenemos que en el Libro II de Acuerdos del Cabildo de Tenerife (1508-1513), no. 164, un acuerdo de 31 de julio de 1511: Se platicó sobre el entredicho que el Obispo ponía por razón de los amancebados y para que no pasase y para las otras cosas que de esto han sucedido, lo cometieron a Gallinato y Valdés.

Sin embargo, en el año 1506, el Adelantado miró hacia otro lado cuando Jerónimo de Valdés no fue sancionado por forzar a cuatro mujeres casadas, a pesar de que sus maridos se querellaron.

Menos cuantiosos son los casos de hombres solteros que mantienen relaciones constatadas con varías mujeres y que nunca llegan a casarse. De ellos el más llamativo es, en efecto, el del regidor Jerónimo de Valdés, al que ya veíamos perseguido por el Cabildo, por orden del Obispado, debido al incumplimiento de la palabra de matrimonio que dio en su momento a Margarita Perdomo, con quien había tenido un hijo. Será en el conocido como matrimonio por palabras de futuro, que correspondería a lo que llamamos hoy como una promesa de matrimonio, y que era un acto jurídico que otorgaba a cada uno los prometidos un derecho sobre el otro. Este caso, que afecta a un miembro de la oligarquía tinerfeña, es el que, en efecto, emprende el Obispo de Canaria contra el citado regidor Jerónimo de Valdés, que había sido excomulgado y puesto entredicho porque no se quería casar e velar con Malgarida Perdomo.

Además de ese vástago con la tal Margarita, tuvo dos hijos con su criada Catalina Díaz, guancha, cuatro más con María de Cabrera, una mujer casada, y otro hijo con otra mujer casada de la que desconocemos su nombre. Además, fue denunciado por violar a una hija de Don Diego de Adexe, como a continuación veremos, e incluso fue condenado igualmente por el Tribunal de la Inquisición, al parecer por mantener relaciones sentimentales con una mujer musulmana.

Con semejante currículum no es de extrañar que las autoridades eclesiásticas tratasen de poner coto a sus desmanes con cualquiera de los quebrantos al orden moral que cometió, pero su condición de regidor, y miembro por tanto de la oligarquía tinerfeña y sobrino del Gobernador de la isla, hizo, sin embargo, que el Cabildo de La Laguna mostrase cierta pasividad ante el mandato llegado desde la vecina isla, pues contaba con la protección de dicho Gobernador. 

JERÓNIMO DE VALDES, ACUSADO DE VIOLACIÓN DE UNA HIJA DEL MENCEY DE ADEJE.- Cuenta Rumeu de Armas, que en el juicio de residencia tomado en 1508 por el gobernador de Gran Canaria, don Lope de Sosa, al Adelantado don Alonso Fernández de Lugo, a causa de las denuncias interpuestas con él, se alude con reiteración a la familia de Don Diego, monarca guanche del antiguo Menceyato de Adeje. Se menciona diversas veces a don Diego II de Adeje"Don Diego, que se dize hijo del rey de Adexe"—, y se nos da a conocer el desacato cometido por Jerónimo de Valdés, sobrino político del conquistador, regidor del Cabildo y teniente de gobernador a la sazón, por haber atentado contra la honestidad de la hija de "la Reina de Adexe", atentado del que se querelló, ofendido, su padre, don Diego I. Debió de ocurrir este desaguisado en el año 1500.

Cuenta Leopoldo de la Rosa, que cuando en abril del 1506 el Licenciado Juan Ortiz de Zárate, con el título de reformador de los repartimientos de las islas de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, recibió declaración a diversos testigos en la villa capital de esta última isla, sobre extremos, en tantos casos, que nada tenían que ver con su misión que era la de investigar los comportamientos del Adelantado Fernández de Lugo, por suerte para la curiosa posteridad, hoy sabemos que el regidor Lope Fernández, de cuya amistad con el Adelantado no puede dudarse, dijo, entre otras cosas, que «Gerónimo de Valdés forzó una fija del rey de Adexe e a otra e otras dos, por la qual dixo el dicho Gerónimo de Valdés que se iba a Berbería, porque este testigo estaba allá a la sazón», y por ello lo supo, y Francisco de Albornoz afirmó igualmente que «Gerónimo de Valdés, sobrino que se dice del Adelantado, que forzó a una moza guanche, fija del rey de Adexe e que oyó dezir que sobre esto el Adelantado lo avía desterrado a Berbería».

Tres años después, en marzo de 1509, en el citado juicio de residencia que se siguió al Adelantado Fernández de Lugo, en uno de los capítulos del memorial de descargos del Adelantado, éste dice, al responder a la acusación de Alonso Sánchez de Morales, «Menos enpece al dicho mi parte lo que el dicho Alonso Sánchez quiso decir de lo de la Reyna de Adexe, que se avía venido a quexar su marido de Gerónimo de Valdés, seyendo theniente la avía tomado por fuerza e lo avía thenido preso dos días e lo avía suelto... porque el dicho Adelantado, siendo theniente el dicho Gerónimo de Valdés por esto se podía abstener de le castigar, no enbargante esto, le quitó la vara e lo tuvo preso, por sólo el dicho de la gente e que aunque esto no se provó, lo desterró a Tagaoz, donde estuvo más de ocho meses». 

En la pregunta 22 del interrogatorio de los testigos de Alonso de Lugo se dice «si saben etc. e conoscieron a una guancha natural desta isla que se nonbraba la reina de Adexe e si saben que porque se querelló del theniente Gerónimo de Valdés diziendo que se avía querido hechar a una su hija, que aunque esto no se provó ni averiguó, le quitó la vara de la justicia e lo desterró desta isla e nunca más se la volvió».

Por dicha acusación a Jerónimo de Valdés, efectivamente, de haber forzado sexualmente a una hija de "la Reina de Adeje", fue la causa de su destierro a Tagaos, ordenado por el Adelantado, como antes comentamos, aunque parece que allí solo permaneció unos diez meses aproximadamente.

Pero se pregunta el investigador Leopoldo de la Rosa, ¿Qué fue de la reina de Adexe y cómo se llamó? Seguimos ignorándolo. La única noticia documentada que de ella tenemos es la ya referida de su denuncia contra Jerónimo de Valdés, acusándolo de la violación cometida a una de sus hijas. Por otra parte, no sabemos quién fue ni qué fuera esa hija de don Diego a la que forzó Jerónimo de Valdés.

JERÓNIMO DE VALDÉS, EXCOMULGADO POR EL OBISPO DE CANARIA, OTORGA TESTAMENTO DONDE RECONOCE A ALGUNOS DE SUS HIJOS.- El Obispo Don Luis Cabeza de Vaca, retenido en la corte por sus obligaciones palatinas, nunca pasó a la Diócesis de Canaria; por ello, durante su episcopado, en 1526, actúa en su nombre, el canónigo Hernán Ruiz, su vicario, que excomulga al regidor Jerónimo de Valdés, como hemos comentado, por no querer casarse con Margarita Perdomo, y que puso en entredicho al Cabildo de La Laguna, porque muchas gentes de la villa se trataban con el regidor excomulgado. En efecto, el regidor Lope Fernández dice de Jerónimo de Valdés que «es un soberbio e maltrata a los vecinos e que no ay justicia para contra él».

Así que continuó sin prestar servicios de regidor en el Cabildo, al igual que su hermano Andrés Suárez Gallinato, con el que otorgó poder en La Laguna, ante el escribano Antón de Vallejo, el 15 de octubre de 1511, para reclamar los 10.000 maravedís que a cada uno les correspondían por dicho oficio real, así como lo que aun les era debido según las cuentas del gobernador Antonio de Torres por sus servicios en Berbería, en Tagaos. 

Valdés, resulta, pues, inquieto y variable en sus relaciones con las mujeres, al contrario que su hermano, que contrajo matrimonio y que al parecer sí que llevó una vida arreglada, al contrario que Jerónimo, al cual puede calificársele, desde luego, como el impenitente mujeriego de entre los regidores de Tenerife.

Cuando otorgó testamento, ante Antón de Vallejo, en noviembre de 1507, declara que había tenido hijos con Catalina Díaz, de La Palma y con María de Cabrera y a poco comienzan sus relaciones con Margarita Perdomo, viuda del conquistador Antón Viejo, a la que dio promesa de matrimonio, que se resistía a cumplir, lo que obliga a Margarita a dirigirse a los tribunales eclesiásticos, para exigirle la hiciera efectiva. 

Valdés dio poder al canónigo Samarinas para que lo representara y defendiera en el pleito el 24 de julio de 1511 y al dictar sentencia en su contra, al siguiente año, el provisor y vicario general del obispado don Bartolomé López de Tribaldos, falla que Valdés ha de casarse con Margarita, pero, a pesar de su madurez, el regidor no cambia en sus costumbres y aún en el año 1528, el Santo Oficio le sigue proceso judicial por haberse llevado a la mora Hagua a la cueva que el canario Fernando Guanarteme tenía en Adeje, precisamente en una finca colindante con otros terrenos que eran propiedad de Valdés.

En su último testamento, que otorgó cerrado el 14 de septiembre de 1530 y que se abrió ya fallecido, ante Antón de Vallejo, el 23 del mismo mes, declara que deja los siguientes hijos: habidos con Catalina Díaz, Jerónimo y Francisco de Valdés; con María de Cabrera a Leonor Suárez, casada con el escribano Francisco de Porras; Juana de Valdés, esposa de Juan de Maris, alguacil de La Gomera y a Inés Arias, que casó con Francisco de Mesa. 

Con Margarita Perdomo (con la que nunca se quiso casar) sólo tuvo a Andrés de Valdés, y Margarita, en el testamento que otorgó, ante Alonso Gutiérrez, en 1522, se hace llamar, sin embargo, «mujer legítima de Gerónimo de Valdés»

Será en el año de 1530, cuando fallezca Jerónimo de Valdés en la villa de San Cristóbal de La Laguna y que sobrevive a su hermano, Andrés Suárez Gallinato el cual ya había fallecido en 1525.

Será, pues, ese hijo llamado Andrés de Valdés, posiblemente el único de sus hijos que tenía la condición de legítimo o legitimado, que sin embargo, renunció a la herencia paterna en favor de su madre el 19 de enero de 1536, y los otros seis de los hijos de Jerónimo que sobrevivieron a su padre, transaron y resolvieron sus diferencias sobre la herencia paterna el 1 de junio de 1541.

Pedro R. Castro Simancas, 12.05.2025.
Festividad de Santo Domingo de la Calzada.

Fuentes:

BAÉZ HERNÁNDEZ, Francisco (2010): "La organización económica de las bandas del sur de Tenerife a comienzos del siglo XVI: Abona y Adeje, unos términos muy lejanos" en II Jornadas de Historia del Sur de Tenerife, pp. 69-99, Ed. Concejalía de Patrimonio Histórico, Ayuntamiento de Arona, 2010.

BELLO LEÓN, Juan Manuel y GONZÁLEZ ZALACAÍN, Roberto José (2011): "Los catalanes en la documentación notarial de Tenerife (1505-1525)" en Estudis històrics i documents dels arxius de protocols, nº XXIX, pp. 63-186, Col·legi Notarial de Catalunya, Barcelona, 2011.

DE LA ROSA OLIVERA, Leopoldo (1979): "El rey Don Diego de Adexe y su familia" en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 25, pp. 175-217, Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria, 1979.

GONZÁLEZ ZALACAÍN, Roberto José (2005): Familia y sociedad en Tenerife a raíz de la conquista, Ed. Instituto de Estudios Canarios, La Laguna (Tenerife), 2005.

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