Tenerife: La imagen de la Candelaria del pintor José Aguiar y el 'Pleito de los Naturales'.

Aparición de Nuestra Señora de Candelaria a los guanches, 
por el pintor José Aguiar (1895-1976).

Se trata de una obra del pintor canario José Aguiar, de mediados del siglo XX, óleo sobre lienzo, 88 x 68 cm, que pertenece al fondo artístico del Palacio de Capitanía General de Canarias (Depósito del Cuartel General del Mando de Canarias, Ejército de Tierra-Ministerio de Defensa), en Santa Cruz de Tenerife.

José Aguiar García había nacido en Vueltas de Santa Clara (Cuba), en 1895, habiendo fallecido en Madrid en 1976. Con su familia retornó a Canarias, concretamente a Agulo, La Gomera, de donde procedía su familia, en 1896 y tras cursar el bachillerato en La Laguna (Tenerife), se trasladó a Madrid en 1914 con el fin de estudiar Derecho, carrera que abandonó para iniciar su formación artística en 1916 en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando como discípulo del académico José Pinazo Martínez (1879-1938), ampliándola posteriormente en Florencia, becado por el Cabildo Insular de La Gomera, en 1930. 

Traemos esta obra pictórica realizada en el siglo XX por el gran artista gomero, expuesta en el Palacio de Capitanía General, donde se representa la iconografía de la Virgen de Candelaria, en forma de escultura tallada acompañada por dos guanches, que representa el momento de la aparición de la imagen en las playas de Chimisay, en el Menceyato de Güímar, hacia finales del siglo XIV, para hablar sobre el llamado "Pleito de los Naturales" y explicar brevemente sus principales episodios, que ocurrieron en los siglos XVI y XVII.

El conflicto generado a finales del siglo XVI y continuado en la centuria siguiente, entre los guanches de Tenerife, los regidores del Cabildo de La Laguna y los frailes dominicos por llevar a la Virgen de Candelaria en las procesiones dio origen a un curioso proceso judicial que duró varios siglos. Los guanches defendieron sus derechos sobre la imagen de la Virgen de la Candelaria, llegando incluso a acudir al rey buscando justicia. Se trata del conocido como el "Pleito de los Naturales".

Los «naturales» o los descendientes de los guanches, que así se les denominó por mucho tiempo, ya fueran de pura raza guanche, ya producto de mezcla con sangre europea, habían sostenido celosamente la costumbre de ser quienes cargaran la imagen de la Candelaria, cuando era conducida proce- sionalmente, como descendiente de los que la habían adorado antes de la conquista de la isla. 

Dicha costumbre, estimada por los «naturales» como verdadero privilegio, según relata Leopoldo de la Rosa Olivera, había sido respetada por cerca de un siglo, hasta que en la fiesta del 2 de febrero de 1587 dos de los regidores del Cabildo de La Laguna, el coronel Cristóbal Trujillo de la Cova y el capitán Gaspar Yanes Delgado, pretendieron, dentro del mismo templo, desposeerlos de la misma, insultándolos y Ilamándolos, entre otras cosas, «pícaros», «bellacos» y «guanches de baxa suerte». La reacción de los naturales fue inmediata: Pero Hernández, Diego Díaz de Vera, Francisco Hernández y Fernando de Ibaute, por si y en nombre de los de su sangre, acudieron a la Real Audiencia de Canaria, defendidos por el licenciado Borrero y obtuvieron resolución favorable del tribunal el 11de noviembre del mismo año 1587 y en la festividad del inmediato 2 de febrero de 1588 volvieron a cargar la imagen de la Virgen los guanches Juan Fernández de Arico, Martin Cabeza, Francisco González y Diego Díaz de Vera.

Años después no serían los regidores de la isla, al menos en forma directa, sino los frailes del convento dominico de Candelaria, que cuidaban del culto de la imagen, los que de nuevo discuten a los «naturales» su privilegio y entonces, en 1601, los descendientes de guanches esparcidos por la isla, indignados, dan poderes para recurrir contra el nuevo intento de despojo: los que residían en Candelaria, defraudados por este hecho, otorgaron poder a procuradores, ante el escribano Tomás de Palenzuela, el 18 de marzo inmediato; los que vivían en Güímar, el 3 del mismo mes, ante el escribano de La Orotava, Roque Xuárez; los de Buenavista, ante Gaspar de Palenzuela, el 18 de marzo y los de las bandas de Daute (vecinos de Garachico, Los Silos y Buenavista del Norte), ante el mismo escribano, también el día 3 de febrero de 1601. 

Para Leopoldo de la Rosa, cabe destacar la notoria participación de la familia de Mena en la defensa del privilegio de los «naturales»: Juan de Mena, el Viejo, sus hijos, Juan de Mena el Mozo, Martín y Diego de Mena y otro de sus parientes, Pedro de Mena, como hemos visto, otorgaron el citado poder para pleitear. Ninguna familia en tan crecido número como ésta se manifestó ofendida por el despojo que los dominicos pretendían para con los de su raza.

Fuentes:

DE LA ROSA, Leopoldo (1977): "La Familia del rey Bentor", en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 23, pp. 421-441, Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria, 1977.

GÓMEZ GÓMEZ, Miguel Ángel (2020): "Reflexiones en torno al "Pleito de los Naturales", en revista Cliocanarias, nº 2, pp. 251-300, La Laguna (Tenerife), 2020.

Comentarios

  1. Según me comenta Mercedes Castellano, también está el poder a Gutiérrez de Trejo de septiembre de 1544 que es de los primeros episodios del Pleito de los Naturales. En su opinión la entrega de la Imagen y la iglesia a los Dominicos es el primero de todos.

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